jueves, 30 de enero de 2020

Mis propósitos de año nuevo II: La técnica del pomodoro

"Pinkie Pie!"
Uno de mis propósitos de año nuevo fue comenzar a organizarme mejor. Ser más productiva y dejar de procrastinar. Y aunque todavía me está costando trabajo, es bueno saber que lo que estoy haciendo sí se está reflejando, no en un ámbito, sino en varios en mi vida. Estoy comenzando a ganar un poquito más de dinero dibujando, siento que poco a poco estoy volviendo a dibujar regularmente bien, estoy publicando regularmente, estoy un poco más centrada en mis amistades, estoy saliendo más, estoy tomando más agua...

Y lo dejo hasta así porque si no voy a terminar nunca.

Lo que trato de decir es que, la terapia está muy infravalorada, así como los medicamentos correctos, o la capacidad de organizarse.

Me acuerdo que hace un par de años me encantaba presumir de lo ocupada que estaba siempre. Y sí lo estaba. Me llegaban muchos encargos, quería hacer mercancía para convenciones, escribía mi novela sin parar... Y era muy gracioso, porque entre más hacía, era como si no hiciera nada. Yo sentía que no hacía nada, entonces me tiraba más horas trabajando en mis cosas para compensar eso sin muchos resultados.

La sona de @Andromeda_Hat(Twitter)
Nunca fui buena para organizarme. De hecho, sigo sufriendo un poco de eso, pero ahora que soy un poco más mayor, siento que mi capacidad para reflexionar y resolver mis problemas ha mejorado. Antes, al estudiar, lo que hacía era estudiar durante una hora seguida, descansar cinco minutos, estudiar de nuevo... Y jamás había logrado concentrarme. Esa manera de abordar las cosas realmente no me funcionaba, pero jamás aprendí cómo estudiar, o cómo concentrarme, así que tenía un camino largo por recorrer, uno que pude haber acortado antes si hubiera investigado un poquito más cómo hacer las cosas bien.

No recuerdo hace cuánto fue, ni dónde fue, que me topé con la técnica del pomodoro. No soy la primera en hablar de esto y tampoco seré la última, pero es imposible no hablar de algo cuando ves que es bueno.

Para el que no sepa de qué se trata; Se trata de poner un temporizador durante 25 minutos (a este periodo de tiempo se le llama Pomodoro) y concentrarte en una sola tarea. SOLO UNA. Una vez el temporizador termina, tomas un descanso de cinco minutos. Al terminar cuatro pomodoros, pones el temporizador a 30 minutos para tomar un descanso largo. Suena como algo muy simple que no debería cambiarte tanto la vida, pero a veces las cosas más pequeñas son las mejores.

Claro que, como cualquier técnica que te puedas encontrar por internet, no nos funciona a todos. La apliqué a puño y letra durante un tiempo y realmente no notaba que me ayudara mucho. (Quizás porque mis descansos se extendían a dos horas o más). A veces tengo problemas para concentrarme, pero lo sigo intentando. Notaba que después de terminar el descanso largo me costaba un poco regresar a aquél estado mental que necesitaba para terminar las cosas, por lo que tuve qué cambiar los descansos de 30 minutos a solo 15. Y, oh boi, cómo me ha cambiado la vida desde entonces.

Esta página es un poco útil si quieres mantener registro de los pomodoros que has hecho. Yo la uso a modo de temporizador para no distraerme con mi celular, pero prefiero mantener el registro de lo que hago en un cuaderno con una pluma. Esto, combinado con mis fechas de entrega imaginarias han sido súper útiles para mí.

¿Ustedes tienen alguna técnica diferente para organizarse y terminar las cosas? Cuéntenmela para copiarles ponerla en práctica.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario